Duelo y despedida, la muerte de un ser querido.

Duelo y despedida: Sobreviendo a la muerte de un ser querido y elaborando el duelo.

Columna publicada en diario Tabasco Hoy.

 

En esta ocasión hablaremos de cuando fallece un ser querido y el dolor que nos produce.Sabemos que estamos en el mes de noviembre y que en especial en nuestro país honramos a nuestros muertos.

Empecemos por definir la palabra duelo: es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida.
El duelo es la pérdida física, psicológica y emocional de alguien o de algo. Ya sea que esta pérdida sea por un rompimiento, separación, despido o muerte.  Al elaborar el duelo pasamos por diferentes etapas. Y lo hacemos de forma inconsciente pues el vivir un duelo implica dolor. 
A continuación te explico las etapas del duelo:
  1. Fase de Negación: Negarse a sí mismo o al entorno que ha ocurrido la pérdida
  2. Fase de Enfado, Indiferencia o Ira: Estado de descontento por no poder evitar la pérdida que sucede. Se buscan razones causales y culpabilidad.
  3. Fase de Negociación: Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocerse la imposibilidad de que suceda.
  4. Fase de Dolor Emocional (o depresión): Se experimenta tristeza por la pérdida. Pueden llegar a sucederse episodios depresivos que deberían ceder con el tiempo.
  5. Fase de Aceptación: Se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación sin la pérdida; siempre teniendo en cuenta que no es lo mismo aceptar que olvidar.
En caso de duelo por muerte, suele durar entre 2 y 12 semanas, aunque puede persistir hasta los 6 meses cuando se trata de la pérdida de un ser querido muy allegado (madre, hijo, cónyuge).
Las pérdidas, y enfrentarse a la muerte, de un ser amado provoca tristeza, melancolía, ansiedad y depresión. Y es importante acudir a un profesional psicólogo, guía espiritual e incluso psiquiatra el cual determinará qué tan fuerte es la depresión que la pérdida ocasionó y si es necesario tomar medicación que haga que nuestro estado de ánimo mejore.
Si estás enfrentándote a la muerte de un familiar o conoces a alguien que aún no haya elaborado su duelo y despedida, no dudes en buscar ayuda. Recuerda que no estás solo, cuentas conmigo.

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